Hoy se celebra el día de la Vida Consagrada y Hna Rosalba Navarro 25 años de sus votos religiosos

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La vida consagrada, enraizada profundamente en los ejemplos y enseñanzas de Cristo el Señor, es un don de Dios Padre a su Iglesia por medio del Espíritu.

 

Dejarlo todo por Jesús
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A lo largo de los siglos nunca han faltado hombres y mujeres que, dóciles a la llamada del Padre y a la moción del Espíritu, han elegido este camino de especial seguimiento de Cristo, para dedicarse a El con corazón « indiviso » (cf. 1 Co 7, 34). También ellos, como los Apóstoles, han dejado todo para estar con El y ponerse, como El, al servicio de Dios y de los hermanos. De este modo han contribuido a manifestar el misterio y la misión de la Iglesia con los múltiples carismas de vida espiritual y apostólica que les distribuía el Espíritu Santo, y por ello han cooperado también a renovar la sociedad. (Exhortación Apostólica Vida Consagrada, Juan Pablo II). VER TEXTO COMPLETO

Este 2 de febrero, presentación del Señor, se celebra el día de la vida religiosa, creado en 1997 por Juan Pablo II. Una jornada eclesial para celebrar el compromiso de los religiosos, institutos seculares y las nuevas formas de vida consagrada.

Cinco motivos para celebrar la Vida Consagrada

1. Una fiesta de Jesús

La fiesta del 2 de febrero tradicionalmente recoge la celebración de una tradición judía, la presentación de Jesús en el templo.
es uno de los misterios del rosario a partir del cumplimiento legal que se cita en el segundo capítulo del evangelio de Lucas.
"Todo varón primogénito varón será consagrado al Señor" dice la ley de Moisés. La Sagrada Familia se muestra fiel a los preceptos judíos y 40 días después el primogénito llegó al corazón de Jerusalén. En clave con los textos de la Navidad, la celebración insiste en la continuidad-discontinuidad con las profecías del pasado y la novedad de Jesucristo.

2. Una fiesta con María

El tiempo de la presentación del nuevo niño judío coincidía con el tiempo marcado para la purificación de la madre.
En la liturgia hay una característica que la hace inconfundible: el lucernario. Se bendicen unas velas al comienzo de la celebración en recuerdo de la frase del anciano Simeón diciendo que Cristo es "luz para alumbrar a las naciones y gloria de Israel".

3. Una idea de Juan Pablo II

La jornada "quiere ayudar a toda la Iglesia a valorar cada vez más el testimonio de quienes han elegido seguir a Cristo de cerca mediante la práctica de los consejos evangélicos y, al mismo tiempo, quiere ser para las personas consagradas una ocasión propicia para renovar los propósitos y reavivar los sentimientos que deben inspirar su entrega al Señor".

4. Un motivo de esperanza

El lema de la jornada de este año es 'La vida consagrada con María, esperanza de un mundo sufriente'.
Acoger a maría y en ella al Dios que renueva la misión de los consagrados "nos lleva inevitablemente no solo a vivir con esperanza, confiadamente, abrazando el hoy y el futuro, sino también a ser mujeres y hombres que transmiten y contagian esperanza". "Una esperanza recia que se transforma en compromiso cotidiano con el sufrimiento de nuestros hermanos, en palabra que anuncia con sencillez la cercanía de Dios, en presencia que permanece, como María al pie de la Cruz, al lado de los crucificados de nuestro mundo", sentencia.

5. Un mundo que sufre

Una de las características de la vida consagrada es que esta siempre ha estado en las nuevas fronteras que iban surgiendo a lo largo de la historia. En la misiones, en las cárceles, en los colegios o centros de menores, encamaos de refugiados o hospitales, entre los excluidos de la sociedad... la vida religiosa ha vivido la pobreza, la castidad y la obediencia como semillas del Reino que crece.
La jornada der 2020 mira a este mundo sufriente, a pesar de que las cifras de las congregaciones tradicionales estén pasando por un invierno vocacional. El seguimiento de Jesús entre los más necesitados sigue siendo una distintivo específico de la vida consagrada del tercer milenio, rezando y trabajando.
Fuente: vida nueva digital.

Qué opinan nuestras Hermanas sobre este día

Hermana Blanca Inés Velásquez: "La vida religiosa es un don de amor".

Hermana Laura Marina Mosquera Obando: la Vida Consagrada es un don de Dios que jamás podremos comprender ni evaluar... Se nos fue dado gratuitamente, para una misión, cuál para colaborarle en la extensión de su Reino, de salvación, misericordia, de Buena noticia, de alegría, de que todos somos salvos, si queremos gozar de su presencia. El Señor nos sigue invitando a que sigamos sus pasos, a las jóvenes, a nosotros que hemos caminado mucho o poco pero que estamos en la via... pero que podemos dar testimonio que la vida con el El, no tiene comparación...que El lo da todo a cambio de nada. Tenemos también alguien que nos acompaña en el camino, diciéndonos siempre, "Hagan lo que El les diga.."

Hermana Lucía García: el Señor nos hace una gran invitación: "Vengan a retirarse conmigo a este lugar solitario, para descansar un poco" Marcos 6, 30. Santa María Eufrasia nos motiva diciendo: "El santo retiro es para usted, querida hija, el descanso saludable y deseado", (conferencia 58 SME).
Abiertas a la gracia que el Espíritu Santo nos tenía preparadas, tomamos consciencia de la necesidad que tenemos de irnos dejando transformar por el Señor. Los retiros espirituales nos ayudan a acercarnos más a Dios, ha corregir muchos errores.
En el retiro que estuvimos, me ayudó mucho a mirar la vida de Santa María Eufrasia y San Juan Eudes. Ellos, como humanos, tuvieron que corregir muchas cosas para llegar a la santidad.
Me impactó mucho el mensaje de la Virgen a San Juan Eudes: "No llevar nunca vinagre consigo". Esto me ha servido mucho, porque a la fuerza, nadie cambia, ni usted, ni yo.
Para trabajar en la santidad, hay que trabajarle mucho a la humildad, como lo hizo Santa María Eufrasia.

 

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