La Iglesia en su pedagogía nos propone un camino para vivir la fe en sinodalidad, jalonado por los acontecimientos gozosos de la vida de nuestro Señor Jesús y por el Misterio Pascual de su Pasión, Muerte y Resurrección. Este tiempo santo ha de ser un llamado al corazón de los creyentes para mirar con el corazón, para escuchar con el corazón de Dios que quiere ver realizado su sueño de salvación en sus hijos e hijas, independiente de si son buenos o malos. Y, es que Dios nos ama porque es nuestro Padre.
Por: Hermana Alix Marina Jauregui, Religiosa CNSCBP
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