…No buscando poder, sino ofreciendo paz. Su manera sencilla de llegar nos recuerda que Dios actúa sin imponerse, desde el amor y la cercanía.

Este día nos invita a seguir a Jesús con un corazón dispuesto, sabiendo que la fe se vive tanto en la alegría como en los momentos difíciles. Él camina hacia la cruz confiando en el Padre, y nos enseña a confiar también en nuestro propio caminar.

Que este Domingo de Ramos nos abra a una Semana Santa vivida con sencillez, gratitud y esperanza, siguiendo a Jesús que nos guía con amor hasta la vida nueva.